Alcarria conquense: escapada slow

Existen regiones que, tanto por su patrimonio natural, artístico y etnográfico como por su autenticidad, parece que estén esperando a un viajero inquieto que las haga justicia y sepan descubrir en ellas los múltiples tesoros que ofrecen.

Creemos firmemente que la Alcarria conquense puede enorgullecerse de ser una de ellas…

Se cumplen setenta años del famoso Viaje a la Alcarria de Camilo José Cela y, aunque el Nobel de Literatura visitó la otra hermana alcarreña, la de Guadalajara, dejó una especie de admonición —y que parece perdurar, desgraciadamente— al referirse a este territorio: «Hermoso país al que a la gente parece no le da la gana de ir».

Comenzando la ruta: mosaicos romanos y despoblación

Es hora de reivindicar este mágico «país», alejado del turismo masificado, que apela a un viaje tranquilo, logrando hacer un auténtico guiño de atracción al viajero que anhela mimetizarse con el destino y huye del consabido déjà vu que nos recomiendan tantos folletos turísticos.

Río Guadiela

Dejemos que la mayoría ponga rumbo a la emblemática y saturada Ciudad Encantada o al fotografiado Nacimiento del Río Cuervo, pues nosotros nos vamos a convertir en viajeros díscolos y nos dirigiremos hacia una comarca tan espectacular como desconocida, esa «otra Alcarria» que guarda pueblos con encanto, artesanía centenaria, naturaleza intacta, patrimonio muchas veces anónimo y gentes amables. ¿Qué más se puede pedir?

El comienzo de esta propuesta parte de la ciudad de Cuenca, pero, para los que vienen de Madrid o Guadalajara, se puede realizar en sentido inverso sin ningún problema. Tomaremos la carretera N-320 para adentrarnos en la Alcarria conquense y nuestra primera recomendación es la visita del yacimiento arqueológico de la villa romana de Noheda, declarada Bien de Interés Cultural en 2011.

Noheda (detalle mosaico)En ella se encuentra un monumental mosaico con seis escenas de la mitología clásica y considerado como el más espectacular de todo el Imperio. Desde julio de 2019 ya es visitable.

Ah, no queríamos terminar este post sin hacer un guiño a los los gurmés del buen pan, por lo que os recomendamos comprar una barra o una hogaza en la tahona del pueblo de Villar de Domingo García (C/Hospital, 35) y que ha sido incluida en la Primera ruta del Buen Pan.

Bodegas en roca y un paseo por el río Trabaque

Albalate de las NoguerasContinuamos nuestro camino por la carretera que habíamos dejado antes y tomamos la CM-210 hasta llegar a la localidad de Albalate de las Nogueras (famosa por sus bodegas excavadas en la roca). En la misma localidad no os podéis perder el bonito puente que cruza el río Trabaque y que por sí mismo y su valor patrimonial ya merece la pena descubrir. 

Si os apetece caminar por un bello sendero, podéis realizar el primer tramo de la ruta de la Hoz del Trabaque, donde pasado el puente medieval, llegaréis  hasta unas bonitas cascadas junto a un molino de agua.

 

Y es que la Alcarria conquense posee espacios naturales de singular valor que forman parte de la Red Natura 2000, como son las Sierras de Altomira, de Bascuñana o las estepas yesosas. Y en ese lento deambular por sus tierras, comprobaremos los cambios en su paisaje, desde los paisajes de lomas y olivos, hasta los terrenos de roca y pino.

Priego: naturaleza y patrimonio en un dúo perfecto para disfrutar

Puente LiendreEn el límite entre la Alcarria y la Serranía, no podía faltar la visita a la bella localidad de Priego, con su hermosa plaza principal, y en la que destacan dos edificios: el palacio de los condes de Priego (hoy sede del Ayuntamiento) y el antiguo caserón que fue palacio de la Inquisición. Pero este pueblo guarda muchas más sorpresas: la increíble hoz del cristalino río Escabas (que puede disfrutarse con este bonito sendero), el Castillo de los Condes de Priego, la Iglesia de Nuestra Señora del Rosal, el torreón de Despeñaperros, el Convento de San Miguel de la Victoria…

Un mausoleo tardorromano junto al río Guadiela

Sin alejarnos mucho, y en pleno valle del río Guadiela, os emplazamos en esta última parte del viaje a ir a ver una de las construcciones mejor conservadas de la época tardorromana de nuestro país: el Mausoleo de LLanes (siglo IV d. de C.), también conocido como la Ermita de LLanes.

Situado a unos siete kilómetros del pueblo de Albendea, en plena Alcarria conquense ya próxima a la Sierra, su localización está oculta detrás de una arboleda de repoblación, matorrales y riscos, por lo que es difícil verla desde la carretera. Deberemos ir atentos ya que al poco de pasar una indicación hacia El Ardal, veremos un camino que sale a la derecha entre extensiones de cultivo. Una opción es ir en coche por el camino de tierra y dejarlo en una zona amplia, separándonos solamente unos doscientos metros para ir a pie.

Nos encontramos ante un monumento declarado Bien de Interés Cultural (BIC) construido con materiales constructivos de la zona (como la piedra de toba), el famoso caementum romano (mezcla de cal, arena y piedra) y ladrillo. Lo más sorprendente de esta edificación se encuentra en el ábside norte, pues ahí es donde se localiza la magnífica cripta sepulcral baja la estructura de la cabecera. La intervención en este recinto buscará consolidar la estructura y convertirlo en un referente dentro del camino de la Cuenca Romana.

Para los amantes de rutas temáticas históricas, el sendero de Gran Recorrido GR 163 «Ruta del Cristal de Hispania» cruza la provincia de Cuenca de norte a sur por su parte más occidental, transitando por tres comarcas: La Alcarria, La Mancha Alta y La Mancha Baja. Todas ellas unidas por la historia y cultura del lapis especularis, el famoso espejuelo que era transportado desde estas zonas al resto del imperio romano.

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Cuenca5sentidos

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